¡Politicémonos!

En la Grecia clásica, a quienes no se interesaban en los asuntos públicos se les conocía como “idiotas”. La mediocridad de la clase política actual es frustrante pero, ¿no sería más interesante hacer justo lo contrario e implicarnos todavía más en los asuntos públicos, hiperpolitizarnos?