La CUP está flipando unicornios

(Recupero este artículo que publiqué el 11 de noviembre en Mundiario)

Menudo follón lo de Cataluña. De esos follones que están tan enmarañados y pintan tan mal, que estás tentada de cerrar el cajón y que se siga pudriendo. Pero resulta que justo así hemos llegado hasta aquí, mirando hacia otro lado, haciendo oídos sordos e ignorando flagrantemente determinadas sensibilidades. Ninguneando las diversas identidades culturales españolas, tratando de pasar el rodillo de la uniformización, de “españolizar niños catalanes”, de despreciar lenguas, costumbres, tradiciones, formas de ser, raíces. La falta de respeto a los sentimientos identitarios de millones de españoles, nos han traído hasta aquí. Y no hablo sólo de catalanes. Tenemos la inmensa suerte de vivir en un país multicultural, pero en lugar de poner en valor y aprovechar esa riqueza, se han empeñado, con una miopía imperdonable, en negar que en España coexisten varias realidades culturales. En lugar de vivirlo como un capital cultural extraordinario, se ha vivido desde el miedo al otro. El miedo a lo que es diferente, a lo que se diferencia de mi cultura, a lo que me suena extraño o amenaza la hegemonía de mi propia identidad cultural. Lo que yo llamo ser un cateto. Y por ser un país cateto, estamos donde estamos.

Esta es la explicación de por qué el pueblo catalán ha desarrollado exponencialmente esos sentimientos independentistas, como única vía de salida al desprecio constante a su identidad y su lengua. Sentimientos que se han multiplicado con la lamentable actuación del actual gobierno del Partido Popular, incrementándose el número de partidarios de la independencia.

 Y esa herida del pueblo catalán, infligida por ese catetismo cultural que heredamos del franquismo, ha sido aprovechada por ciertas élites catalanas a las que les ha venido muy bien tener detrás el respaldo de una masa agraviada. Una burguesía catalana que ha utilizado el sentimiento del pueblo catalán para enriquecerse, saquear Cataluña y llevarse la pasta a Andorra y Suiza, sin que aquí nadie dijera ni Pamplona. Quietos o mi madre dispara. Mientras ellos iban forrándose con lo que robaban usando como escudo el sentimiento catalanista, los catalanes de a pie, los que eran utilizados como escudo, eran desahuciados de sus casas, se les recortaban derechos sociales y no había dinero para pagar a las farmacias. Pero los hijos, los nietos y los bisnietos de esa élite catalana, con república o sin ella, tienen garantizada una exclusiva vida a todo trapo a costa de lo saqueado a Cataluña.

Lo difícil de entender, para mí, es el actual bukake de partidos independentistas (algunos eventualmente independentistas). Será por eso que decía Churchill (qué molón queda siempre citar a Churchill) de que la política crea extraños compañeros de cama. Comprendo que a Artur Mas, igual que en su momento le vino bien ser un garante de la Constitución para sus fines crematísticos, ahora lo que sirve a sus intereses es desafiar las leyes, montar la marimorena y crear mucho follón para que no se note lo suyo. Lo de ERC ya me cuesta más, encuentro muy esquizofrénico eso de una izquierda que se abraza a la derecha, tapándole las vergüenzas de esa manera tan impúdica, cualquiera que sea la excusa. ¿Está para ERC el concepto de nación catalana por encima de los derechos del proletariado? Pues pinta que sí… En cuanto a los de la CUP, me parece que están flipando unicornios y que cuando se despierten de su viaje descubrirán que han sido robados y sodomizados.

Y todos en conjunto, lo que están haciendo es una auténtica. Un intento sin ningún tipo de legitimidad ni respaldo popular, que saben que ningún Estado podría tolerar. También saben que por la misma razón, ningún país civilizado ni organismo internacional reconocería a la república resultante de semejante churro parlamentario, ese “todo por los catalanes, pero sin los catalanes” que se proponen. Porque, sabedores de que no les salen las cuentas en cuanto a respaldo popular, ellos se proponen separarse de España porque les sale de las gónadas, y ya si eso luego convencen a los catalanes. Pinta súper democrática, la República Catalana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s